Cómo cuidar mejor de la salud de los niños

¿Tienen un rol activo en el cuido de la salud de sus hijos, y de su bienestar en general? ¿O le dejan el trabajo completamente a sus pediatras?

La realidad es que los padres tienen mucha de la responsabilidad de velar por la salud de sus hijos, y hay una serie de cosas que pueden hacer que no sólo le harán el trabajo más fácil a los pediatras que los atienden, sino que también mejorará la salud de sus hijos.

 

1. No hay tal cosa como un juguito saludable

 

 

De acuerdo con un estudio publicado en la revista Pediatrics, los niños que tomaban al menos una bebida que contiene azúcar por día tenían un 43% más de posibilidades de presentar obesidad que los niños que tomaban menos juguitos, o ninguno. Los jugos son como las gaseosas, están llenos de azúcar y calorías.

 

2. Está bien que tengan un poco de fiebre

 

 

Las fiebres entre un rango de 37.8° y 40° son normales en un niño enfermo, y son buenas para ellos, ya que lo que está haciendo es “encender” el sistema inmunológico y ayudar a combatir la enfermedad.

A no ser que el niño esté experimentando fiebres mayores a los 40°, no es necesario llevarlo al médico, simplemente se le deben de dar líquidos para que no se deshidraten, dejarlos descansar, y darles algún medicamento para niños que contenga Paracetamol/Acetamonifén (como la Tynelol o la Panadol).

3. Compartir la cama = no dormir

De acuerdo a un estudio publicado en el Journal of Developmental and Behavioral Pediatrics, entre más tiempo pasen los niños durmiendo con otros, peores los hábitos de dormir que adquieren, incluyendo periodos de sueño más cortos y despertarse constantemente. Aunque no está garantizado que adquieran estos hábitos, las probabilidades de que lo hagan son bastante altas.

4. Vacunen a sus hijos

Las vacunas son seguras, y no solo le pueden salvar la vida a sus hijos, sino también la de otros niños, ya que al estar inmunizados no corren el riesgo de infectar a otros. Apliquenles a sus hijos todas las vacunas recomendadas en los tiempos recomendados.

5. La persona que lleva al niño al médico debe saberlo todo

Quien sea que lleve al niño al pediatra debe conocer todo el historial médico del niño, y poder responder preguntas tales como ¿cuándo fue la última vez que se le hizo un examen completo al niño? ¿ha tenido algún sarpullido? o ¿ha tenido problemas en la escuela? No poder responder las preguntas del médico puede causar complicaciones y hacer que la consulta sea más larga de lo necesario, así que el encargado de llevar al niño al pediatra debe de tener toda la información necesaria a mano.

6. Sus hijos no siempre necesitan antibióticos

Los antibióticos no combaten infecciones causadas por virus como los del resfrío, la gripe, los dolores de garganta, la bronquitis y muchas infecciones de los oídos o los senos nasales. Tomar antibióticos en estos casos no curará la infección, ni evitará que otros se enfermen, no hará que sus hijos se sientan mejor, e incluso puede tener efectos secundarios como crear una resistencia a los antibióticos.

La realidad es que en estos casos de infección viral lo más que se puede hace es dejar que siga su curso y simplemente tratar los síntomas hasta que el virus se vaya.

7. Léanle a sus hijos

De acuerdo con la Academia Americana de Pediatría, los padres deberían leerles en voz alta a sus hijos todos los días por lo menos hasta que entren al kinder, ya que esto estimula el desarrollo óptimo de patrones cerebrales, y a su vez desarrollan el lenguaje, la literaliedad y habilidades emocionales-sociales que les duran para toda su vidas.

Leerle a sus hijos es una de las cosas más simples que pueden hacer que tendrá efectos benéficos duraderos y a largo plazo en la salud de sus hijos.

8. A la hora de ir al pediatra, sean pacientes

Cuando sea necesario visitar a un médico, aparten por lo menos algunas horas para este fin; esto debido a que, como puede que el doctor pueda atenderlos justo a la hora en la que tienen cita, también es posible que haya sucedido alguna situación especial durante la cita anterior que haga que esta se extienda. Sí el pediatra se atrasa con su cita, sean pacientes, no por atenderlos después de lo planeado la cita será más rápida o de menos calidad, y sus hijos recibirán la misma atención que hubieran recibido si los hubieran atendido a la hora de la cita.

9. Un salpullido no amerita una visita inmediata al pediatra

Sí sus hijos tienen un salpullido, pero no les pica, ni tienen fiebre, y en general no parece molestarles, una visita inmediata al médico no es necesaria. Se puede tratar en casa con productos hidratantes sin olor ni colorantes como la Vaselina y cubriendo el área. Sí después de algunos días el salpullido no mejora, entonces sí sería conveniente llevarlo al pediatra.

10. Televisión en el cuarto = mala idea

Estudios han demostrado que tener una televisión en el cuarto contribuye de varias formas a que los niños tengan una serie de problemas de salud, ya que los vuelve más propensos a:

  • Tener problemas de peso
  • Tener problemas para dormir, ya que afecta la producción de melatonina
  • Tener pesadillas
  • Tener notas bajas en los exámenes
  • Comer más comida chatarra y tomar gaseosas

En resumen

Los pediatras se valen de los padres para poder tratar adecuadamente a sus hijos, y seguir los consejos anteriores no solo les hará su trabajo más fácil, sino que también mejorará la salud de sus hijos.

Aunque se debe depender de los pediatras para que estos provean un cuidado médico general, y para que prescriban medicamentos cuando sea necesario, al final del día las personas responsables de la salud y bienestar de sus hijos son ustedes mismos.